¿Porqué insisto en hablar si no tiene palabras? ¿Porqué ese anhelo de conversación si sé bien que prefiere el ruido sin compromiso del televisor o la radio a pensar, a hilar palabras o mover los músculos para hacer un gesto?
Tal vez porque para mi son tan vitales las palabras, porque transmiten pensamientos y sentimientos, muestran el alma, van y vienen formando la trama que une y sostiene los afectos.
Pero la vida me puso cerca personas de muy pocas palabras, de silencios largos y profundas miradas, y yo, que salto por estos senderos,distraida, inconciente, en un desparramo de ideas, palabras y acciones, a veces me pierdo en mis laberintos y no sé por donde andan.
Tal vez tengo de otros tiempos guardadas tantas palabras, de otras vidas tantas cosas acumuladas, que se agolpan en la mente y salen todas galopadas, en un revuelo de viento norte, que no entiende quien antes no ha andado conmigo por mi alma.
martes, 21 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
¿Cuántos muertos tiene usted en su ropero?
¿Ninguno? A ver, revisemos juntas, abra la puerta...
Ah, ¿Y este arrepentimiento que sale llorando? ¿ y esta pena que asusta? ¿y este abandono que se hamaca? ¿ y esta locura que grita? ¿ y esta bronca atada y amordazada?
Oh, ¿ Y este amor prohibido que se acurruca en el fondo? ¿ Y estas soberbias que saltan?
¿ y esas avaricias que esconden sus manos? ¿ y esas infidelidades que se rien de nosotros?
¡Ay, todos nuestros muertos! Los que nos pesan en nuestros recuerdos, los que tenemos guardados en nuestra conciencia...o peor : los muertos que les criticamos malamente a los demás, casi siempre sin darnos cuenta que son el reflejo de los que mantenemos encerrados dentro de nosotros...
Susto de espanto cuando un vuelco de la vida nos abre los ojos y se nos aparecen de golpe, todos mirando...momento vital para afirmar las raices, pararnos de frente y darles su merecido a cada uno:
Dándoles la mano, invitándolos a salir y ofreciéndoles lo que cada uno necesite:
Olvido, aceptación, perdón, humildad. Los espacios que vayan quedando cuando todos ellos vayan desapareciendo , sin darnos cuenta, se van a ir llenando de luz, de alegria y de paz.
Entonces vamos a aprender a querernos a nosotros mismos...paso previo indispensable para querer de verdad a los demas.
Ah, ¿Y este arrepentimiento que sale llorando? ¿ y esta pena que asusta? ¿y este abandono que se hamaca? ¿ y esta locura que grita? ¿ y esta bronca atada y amordazada?
Oh, ¿ Y este amor prohibido que se acurruca en el fondo? ¿ Y estas soberbias que saltan?
¿ y esas avaricias que esconden sus manos? ¿ y esas infidelidades que se rien de nosotros?
¡Ay, todos nuestros muertos! Los que nos pesan en nuestros recuerdos, los que tenemos guardados en nuestra conciencia...o peor : los muertos que les criticamos malamente a los demás, casi siempre sin darnos cuenta que son el reflejo de los que mantenemos encerrados dentro de nosotros...
Susto de espanto cuando un vuelco de la vida nos abre los ojos y se nos aparecen de golpe, todos mirando...momento vital para afirmar las raices, pararnos de frente y darles su merecido a cada uno:
Dándoles la mano, invitándolos a salir y ofreciéndoles lo que cada uno necesite:
Olvido, aceptación, perdón, humildad. Los espacios que vayan quedando cuando todos ellos vayan desapareciendo , sin darnos cuenta, se van a ir llenando de luz, de alegria y de paz.
Entonces vamos a aprender a querernos a nosotros mismos...paso previo indispensable para querer de verdad a los demas.
martes, 7 de junio de 2011
barrenderas de locuras
A veces la vida se aburre de mi, no le gusta verme tan segura y apachurrada, tan monótona, con la falsedad tranquila del que no ve porque no mira. Entonces se detiene y me hace tropezar, para que me de cuenta que mas vale vivirla antes que se me vaya de puro aburrida.
Y me desacomoda, y me asombra, me espanta y me exita, y me duele la cabeza y se anuda mi estómago...porque saben que por un rato, se acabó la rutina.
Y camino de aca para alla, sin darme cuenta dónde ni para qué -pero descargando tensiones- barriendo lo barrido, lavando lo lavado, limpiando lo limpiado... y buscando con ansiedad alguien a quien contarle lo que me pasa , y alla voy, con el paso tenso pero tranquilo, aunque ¡Qué me importa la gente! Pero tampoco que piensen que estoy loca, y mi alma vuelca suspiros y lamentos, sustos y proyectos en esas orejas pacientes que tienen mis amigas, las que ya saben de otros suspiros y de otras caidas, y ya no se asustan de nada, menos de mis extravíos, mis realidades y mis fantasías.
Y a veces me retuerzo ante la sabiduría repetida con que me encauzan en esa realidad que a mi se me pierde, extraviada entre tanta inconciencia, y trato de justificar, de poner excusas, pero ya tanto me conocen, que ahi ya solo me miran, y yo me enrosco en mi vergüenza de no animarme a mirar de frente a esta vida y aceptarle los cambios que me ofrece...si quizás hasta sea mas divertida!
Entonces, con el alma vendada con tanta sabiduria, vuelvo a mi casa pensando ¡Qué cosa rara es esta vida! Y me acurruco en mis espacios seguros, esperando que se curen mis heridas...
Y me desacomoda, y me asombra, me espanta y me exita, y me duele la cabeza y se anuda mi estómago...porque saben que por un rato, se acabó la rutina.
Y camino de aca para alla, sin darme cuenta dónde ni para qué -pero descargando tensiones- barriendo lo barrido, lavando lo lavado, limpiando lo limpiado... y buscando con ansiedad alguien a quien contarle lo que me pasa , y alla voy, con el paso tenso pero tranquilo, aunque ¡Qué me importa la gente! Pero tampoco que piensen que estoy loca, y mi alma vuelca suspiros y lamentos, sustos y proyectos en esas orejas pacientes que tienen mis amigas, las que ya saben de otros suspiros y de otras caidas, y ya no se asustan de nada, menos de mis extravíos, mis realidades y mis fantasías.
Y a veces me retuerzo ante la sabiduría repetida con que me encauzan en esa realidad que a mi se me pierde, extraviada entre tanta inconciencia, y trato de justificar, de poner excusas, pero ya tanto me conocen, que ahi ya solo me miran, y yo me enrosco en mi vergüenza de no animarme a mirar de frente a esta vida y aceptarle los cambios que me ofrece...si quizás hasta sea mas divertida!
Entonces, con el alma vendada con tanta sabiduria, vuelvo a mi casa pensando ¡Qué cosa rara es esta vida! Y me acurruco en mis espacios seguros, esperando que se curen mis heridas...
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